Cuando la falta de recursos es tu mejor recurso.
En Sudamérica aprendimos que si no hay teatro, lo inventamos. Este taller es eso: un laboratorio de supervivencia creativa donde la precariedad deja de ser un problema y se convierte en herramienta.
En dos días pasás de la idea al boceto ejecutable. Trabajás el cuerpo, el espacio y el objeto como únicos recursos escenográficos. Aprendés a pensar un proyecto que quepa en una maleta pero que tenga impacto real. Y te vas con un mapa de acción concreto para que lo que creaste aquí no se quede en el cajón.